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ay dos áreas de actividad en las que el Despacho acumula una larga experiencia: la regulación y gestión de infraestructuras (todo tipo de obras públicas y todo tipo de contratos para su construcción y mantenmiento) y la regulación de sectores estratégicos (petróleo y sus derivados, gas, electricidad, transportes y comunicaciones, suelo y vivienda, agua).
Durante los últimos años varios miembros del Despacho han venido
trabajando en dichos sectores, sobre los que, también, hemos realizado abundantes
publicaciones. En ambos campos, nuestro Despacho puede:
Generar fórmulas innovadoras de financiación y gestión de
infraestructuras
Renegociación de concesiones, utilización de nuevos tipos
de contratos, peajes y cánones por el uso de financiación y gestión
de autovías, oleoductos o gasoductos, ordenamiento y disponibilidad
de espacios en puertos o aeropuertos y, en general, gestión y explotación
de todo tipo de infraestructuras.
Clarificar los nuevos conceptos que hoy rigen las infraestructuras
El binomio "servicio público - dominio público" ya no sirve.
Hoy, muchas infraestructuras son privadas, pero de interés público,
afectas a la función específica a la que sirven. Hay que rediseñar
el régimen jurídico propio de espacios, instalaciones y equipamientos
públicos, que pueden hoy ser construidos y explotados en régimen jurídico-privado.
Ayudar a operar a empresas sometidas a la regulación energética
En materia de electricidad, gas y petróleo nuestro despacho
posee una sólida y acreditada experiencia. Tanto en la construcción
de instalaciones energéticas como en el transporte y distribución de
energía, y tanto en fusiones y adquisiciones de empresas como en
la puesta en marcha de nuevos proyectos; comprender y gestionar adecuadamente
la intensa regulación aplicable puede suponer el éxito o el fracaso
de la operación. Esta comprensión del sector y de su regulación es
lo que ponemos a disposición de nuestros clientes.
Anticiparse a los cambios regulatorios en los sectores de
telecomunicaciones y audiovisual
Nuestro seguimiento de las tendencias regulatorias en ambos
sectores ha sido continuo desde hace muchos años. Hemos analizado proyectos
de normas, en ocasiones ayudando a configurarlos; hemos intervenido
en conflictos de la máxima entidad, con aplicación a fondo del derecho
administrativo sectorial y de la Competencia; y hemos, en fin, observado
una y otra vez los efectos de la convergencia entre las telecomunicaciones
y lo audiovisual y los conflictos normativos que provoca. La televisión
digital; los contendios audiovisuales, la interconexión de redes o
las tarifas de telecomunicaciones no nos son ajenas, como tampoco lo
es el nuevo papel atribuible al Estado en estos sectores. Todo ello
nos sitúa en una perspectiva óptima para entender y solucionar las
necesidades de nuestros clientes.
Disminuir la inseguridad jurídica
En los sectores mencionados y otros también sometidos a
intensa regulación (agua, transportes, urbanismo, ...) los continuos
cambios normativos y los nuevos proyectos tecnológicos generan una
cierta inseguridad jurídica que dificulta, llegando a impedirlas, muchas
iniciativas empresariales. El conocimiento de las fuerzas que mueven
la regulación y de las técnicas que contiene, permite disminuir dicha
inseguridad y, por lo mismo, ofrece un importante valor añadido a las
actividades empresariales en sectores regulados.
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